Se resuelve en una sola visita
Limpieza, desatasco y prueba de vertido el mismo día, sin tener que volver.
Limpiamos, reparamos e instalamos canalones y bajantes en viviendas y comunidades. Es el mantenimiento más barato que existe y el que más problemas evita, porque un canalón atascado manda toda el agua de la cubierta contra la fachada. Revisión antes de las lluvias de otoño.

El canalón es la pieza más barata de una cubierta y la que más daño causa cuando falla. Su trabajo es recoger toda el agua del faldón y llevarla a la bajante de forma ordenada. Cuando se llena de hojas, arena y nidos, el agua desborda por el borde y cae en cortina contra la fachada, empapando el paramento justo por la zona que peor lo aguanta. Si el desbordamiento ha terminado entrando en la vivienda, ahí ya hablamos de otra cosa: una filtración dentro de la vivienda.
Aquí el problema tiene además su propio calendario. Después de un verano seco, el canalón acumula pinocha, polvo y arena. Luego llega la primera tormenta seria de octubre y suelta en dos horas el agua de varios meses. Ese día se ve enseguida qué canalones estaban limpios y cuáles no.
Retiramos manualmente hojas, sedimento y restos, comprobamos que la pendiente sigue siendo la correcta y hacemos prueba de vertido para verificar que la bajante evacúa sin retenciones. Si el tapón está en el tubo vertical, lo desatascamos con varilla o con agua a presión.
Es un trabajo rápido, se resuelve en una visita y en la mayoría de viviendas basta con hacerlo una o dos veces al año. También aprovechamos para mirar el estado de los ganchos, que es donde empieza casi todo lo demás.
Los canalones fallan por sitios muy concretos. Los ganchos ceden y el tramo pierde pendiente, con lo que el agua se queda embalsada dentro. Las juntas entre piezas se abren y gotean sobre la fachada. Y en zinc y aluminio, la corrosión que provoca el ambiente marino termina perforando el fondo, casi siempre en la zona donde se acumula la suciedad.
Reparamos tramos concretos cuando el resto está sano, reponiendo ganchos, sellando juntas o sustituyendo la pieza dañada. Cuando la corrosión está generalizada, cambiar el tramo entero sale mejor que ir parcheando cada temporada.
En obra nueva o sustitución completa, la elección del material importa más aquí que tierra adentro. El PVC es el más económico y no le afecta la sal, aunque el sol lo vuelve quebradizo con los años. El aluminio lacado da el mejor equilibrio entre durabilidad y precio en ambiente marino. El zinc es el que mejor envejece estéticamente y el más caro, y en primera línea conviene comprobar la calidad de la aleación.
Calculamos la sección según los metros de faldón que tiene que recoger, porque un canalón infradimensionado desbordará por muy limpio que esté, y colocamos los ganchos con la separación y la pendiente que marca la instalación correcta.

Lo recomendamos siempre y casi nadie lo pide. Una visita en agosto o septiembre, antes del primer temporal, cuesta poco y deja el otoño resuelto sin sobresaltos. Consiste en limpiar, comprobar evacuación y revisar los puntos de anclaje. En edificios con azotea miramos también el estado general del pavimento y los desagües, y te avisamos si el sistema ya pide una revisar la impermeabilización de la azotea.
Para comunidades y para quien tiene aquí una segunda residencia lo organizamos como visita anual programada, con informe fotográfico del estado. Es especialmente útil cuando la vivienda pasa el invierno cerrada y nadie va a ver lo que ocurre en la fachada durante un temporal.
Limpieza, desatasco y prueba de vertido el mismo día, sin tener que volver.
Recomendamos PVC, aluminio o zinc según exposición y presupuesto, no según lo que tengamos en el almacén.
Visita anual antes de las lluvias de otoño, con informe fotográfico para comunidades y no residentes.
No nos vamos sin verter agua y comprobar que la bajante traga sin retenciones.
Con la longitud de canalón y la altura sabemos el medio de elevación necesario y podemos dar precio de partida.
Retirada manual de residuos en el canalón y desatasco del tubo vertical si hace falta.
Comprobamos ganchos, pendiente y estado del material, y te avisamos si algún tramo pide reparación.
Verificamos la evacuación con agua, retiramos los restos y te decimos cuándo conviene la siguiente revisión.
El canalón es la pieza que menos se mira y la que primero avisa. Todas estas señales se ven desde el suelo, sin subir a ningún sitio, y aparecen mucho antes de que la fachada empiece a mancharse.
Si reconoces dos, es momento de limpiar. Si reconoces cuatro, probablemente haya además algún tramo que reparar.
Con lluvia moderada ya rebosa por delante en vez de evacuar por el tubo. Hay tapón, o el tramo ha perdido pendiente y el agua se remansa antes de llegar al desagüe.
Urgencia: Alta antes del otoño
Una franja oscura vertical bajo el canalón, que se ve incluso en días secos. Es la marca que deja el agua sucia desbordada durante meses.
Urgencia: Media
Cuando crecen hierbas o brotes de pino dentro, hay tierra acumulada suficiente para germinar. Eso significa años sin limpiar y peso extra sobre los ganchos.
Urgencia: Alta
Un tramo con panza indica ganchos vencidos. Además de perder pendiente, el agua acumulada añade peso y acelera el desprendimiento.
Urgencia: Alta
En días de lluvia se ve gotear en puntos concretos del recorrido, no en el extremo. Las juntas se han abierto por dilatación o el sellado ha llegado al final.
Urgencia: Media
En zinc, aluminio o acero, el óxido aparece primero donde se acumula la suciedad. Es el paso previo a la perforación del fondo.
Urgencia: Media, según extensión
Con una foto del canalón desde el suelo y los metros aproximados de fachada ya te podemos dar precio por teléfono, sin visita previa.
Un canalón es una pieza sencilla y por eso se instala mal con frecuencia. Estos son los fallos que más nos toca corregir en la zona.
Un canalón se dimensiona según la superficie de cubierta que recoge y la intensidad de lluvia de la zona. Con las descargas de gota fría de esta costa, una sección corta desborda por muy limpia que esté. Es un error de cálculo que no se arregla limpiando.
Cuando la distancia entre soportes es excesiva, el tramo cede con el peso del agua y la suciedad. Aparece la panza, se pierde la pendiente y el agua se queda dentro estancada.
Un canalón necesita caída continua hacia la bajante. Instalado a nivel, retiene agua en todo el recorrido; instalado con contrapendiente, la manda al extremo contrario y desborda siempre por el mismo punto.
Sin conexión a la red o a una arqueta, el agua acaba en el arranque del muro. Es una de las causas más frecuentes de humedad por capilaridad en plantas bajas y garajes.
Unir aluminio con acero o cobre en ambiente marino provoca corrosión galvánica en el punto de contacto. Se perfora justo en la unión, y muchas veces se culpa al material equivocado.
El entorno manda más que el material. Un canalón bajo pinos y otro en primera línea de mar envejecen de forma completamente distinta y necesitan calendarios de mantenimiento diferentes.
Chalets rodeados de pinos. Es la zona con más trabajo de limpieza del municipio: la pinocha es fina, se compacta y forma tapones muy densos que no arrastra ni una tormenta fuerte. Aquí recomendamos dos limpiezas al año.
Canalón corrido compartido entre varias viviendas. Un tapón en un tramo desborda sobre la fachada de un vecino que no tiene el problema. Se presupuesta por metros totales y se coordina con el administrador.
Primera línea. El salitre ataca las fijaciones y las juntas antes que el propio canalón. Aquí el aluminio lacado da mejor resultado que el acero, y las abrazaderas deben ser inoxidables.
Predomina la cubierta plana con sumideros interiores, no canalón perimetral. El trabajo se concentra en bajantes generales de comunidad y en los patios interiores de bajos comerciales.
Más superficie de tejado por vivienda y arbolado variado. Aquí lo habitual es la hoja caduca en otoño, que tapona de golpe en pocas semanas y avisa poco.
Nadie ve el desbordamiento porque no hay nadie en casa. La revisión de septiembre es la que evita encontrarse la fachada manchada y la humedad en el zócalo al llegar en junio.
La limpieza se calcula por metro lineal, con un mínimo de servicio que cubre el desplazamiento y los medios de elevación. La altura y el tipo de acceso pesan tanto como los metros.
| Trabajo | Nivel | De qué depende |
|---|---|---|
| Limpieza de canalón en vivienda | Económico | Metros lineales, altura y acceso desde cubierta o desde el suelo |
| Desatasco de bajante | Económico | Localización del tapón y si es accesible desde arriba |
| Reparación de tramo o reposición de ganchos | Moderado | Número de piezas y material del canalón existente |
| Sustitución completa de canalón y bajantes | Moderado | Metros totales, material elegido y medios de elevación |
| Contrato de revisión anual | Económico | Metros y número de visitas programadas al año |
Dinos los metros aproximados y la altura y te damos precio por teléfono, sin necesidad de visita previa en la mayoría de casos.
Una o dos veces al año en la mayoría de viviendas. Lo ideal es una limpieza a finales de verano, antes de los temporales de otoño, y otra a comienzos de primavera si hay pinos o árboles de hoja caduca cerca. En viviendas rodeadas de vegetación puede hacer falta una revisión más. Si la casa pasa el invierno cerrada, la de septiembre es la importante, porque es cuando cae el agua de golpe y no hay nadie para verlo.
Se factura por metro lineal, con un mínimo de servicio que cubre desplazamiento y medios de elevación, así que en tiradas cortas el precio por metro sale más alto. Los factores que más influyen son la altura, si se puede trabajar desde la cubierta o hace falta plataforma, y la cantidad de residuo acumulado. Con los metros aproximados y la altura te damos precio por teléfono.
El aluminio lacado es la opción más equilibrada cerca del mar: no se corroe como el acero, aguanta bien la radiación y tiene un precio razonable. El PVC es el más barato y la sal no le afecta, pero el sol lo vuelve quebradizo con los años y termina agrietándose. El zinc es el que mejor envejece a la vista y el más duradero si la aleación es buena, aunque es el más caro. Te decimos cuál encaja con tu exposición y tu presupuesto.
Depende de dónde esté el problema. Si son ganchos vencidos, una junta abierta o una perforación puntual, se repara ese tramo y el resto sigue funcionando años. Si la corrosión aparece en varios puntos a la vez o el material ya está quebradizo, reparar solo aplaza el problema y sale más caro a la larga. Lo vemos en la limpieza y te lo decimos.
Las dos cosas. En obra nueva o en ampliación calculamos la sección según los metros cuadrados de faldón que tiene que recoger cada tramo y la intensidad de lluvia de la zona, definimos la pendiente hacia la bajante y fijamos la separación de ganchos. En sustitución trabajamos sobre lo existente: muchas veces el problema del canalón viejo no era el material, sino que estaba infradimensionado desde el principio, así que conviene recalcularlo antes de poner el nuevo igual.
En la mayoría de viviendas de una o dos plantas sí, trabajando desde la propia cubierta con arnés y línea de vida, o con escalera homologada según la altura y el tipo de acceso. En bloques y edificios altos hace falta plataforma elevadora, y eso pesa en el presupuesto tanto como los metros. Cuando nos das la altura por teléfono es justamente para saber qué medio necesitamos.
Depende del entorno. Con hoja caduca grande funcionan bien y espacian mucho las limpiezas. Con pinos, que es el caso de buena parte de Salou, funcionan peor: la pinocha es tan fina que atraviesa o se acumula encima formando una costra que hay que retirar igual. En zona de pinar solemos recomendar limpiar dos veces al año en lugar de instalar protección, que sale más barato y más eficaz.
Más de la que parece. Si la bajante descarga al pie del muro en lugar de conectar a arqueta o a la red, cada lluvia deposita una cantidad importante de agua justo en el arranque de la fachada. Ese terreno saturado alimenta la humedad ascendente por capilaridad en la planta baja. Muchas humedades interiores que parecen un problema de muro se resuelven, en parte, arreglando dónde acaba la bajante.
Sí, es un trabajo habitual en los bloques y adosados de Salou. En canalón corrido lo importante es revisar toda la longitud, porque un tapón en un tramo afecta a varios propietarios y el desbordamiento suele aparecer en la fachada de quien no tiene el problema. Presupuestamos por metros totales y organizamos la visita con el administrador, con informe del estado al terminar.
El canalón es la pieza más barata de mantener y la que más problemas evita, pero no cubre todo. Si el agua ya ha entrado o la cubierta pide algo más, aquí tienes el resto; también en la portada, donde están todos nuestros trabajos en cubierta.
Se limpia en una visita y evita que el agua acabe en la fachada. Dinos los metros y la altura y te damos precio por teléfono.
Dinos los metros aproximados de canalón y la altura de la vivienda. Con esos dos datos te damos precio por teléfono, casi siempre sin necesidad de visita previa.