Salimos de noche y en festivo
Las goteras llegan con el temporal y el temporal no mira el calendario. Atendemos avisos las 24 horas, todos los días del año, festivos incluidos.
Si está entrando agua ahora mismo, lo primero es cortarla. Salimos cualquier día y a cualquier hora, localizamos el punto real de entrada y sellamos para que deje de caer. Después te decimos qué hay que hacer para que no vuelva, y te damos informe por si hay que dar parte al seguro.

Una gotera no espera. Cada hora que sigue entrando agua se moja más forjado, se estropea más pintura y crece la factura de lo que después habrá que reparar dentro de casa. Por eso lo dividimos en dos tiempos: primero cortar el agua, con lo que haga falta y en el momento; después, ya en seco, la reparación definitiva.
Las goteras llegan aquí casi siempre en racimo, cuando entra un temporal de levante o un episodio de gota fría descarga en pocas horas lo que no ha llovido en cuatro meses. Es el momento en que todo el mundo llama a la vez. Trabajamos 24 horas todos los días del año precisamente por esos días, y por las noches de domingo en las que nadie coge el teléfono.
Llegamos, localizamos por dónde entra y sellamos de forma provisional pero eficaz. Puede ser una lona de emergencia sobre un faldón abierto, un sellado elástico en un encuentro o el destaponado de un desagüe que ha embalsado la cubierta entera. El objetivo es uno solo: que esta noche no caiga más agua dentro.
La reparación de urgencia no es la reparación definitiva y lo decimos siempre. Es un parche técnico bien hecho que aguanta hasta que se puede intervenir en condiciones, con el material adecuado y sin lluvia encima.

Es la pregunta que más nos hacen y explica muchas reparaciones fallidas. El agua entra por un punto alto, corre por la cara superior del forjado buscando pendiente, se acumula sobre un tabique o una viga y sale por donde encuentra la primera junta. Entre el punto de entrada y la mancha puede haber varios metros.
Por eso no sellamos encima de la mancha y nos vamos. Revisamos toda la superficie por encima de la zona afectada y buscamos el origen real, que en una vivienda de teja suele estar en un encuentro y se resuelve con una intervenir sobre el tejado de teja. Es la diferencia entre una reparación que aguanta y una que vuelve a filtrar en el siguiente temporal.
Cuando el agua aparece en casa del vecino de abajo, al problema técnico se le suma el problema de convivencia y el de quién paga. Casi todos los seguros de hogar y de comunidad cubren el daño y también lo que cuesta encontrar la avería, pero piden un documento que acredite de dónde venía el agua.
Emitimos informe pericial con documentación fotográfica, descripción de la causa y alcance del daño, en el formato que las compañías admiten. Con ese documento el perito trabaja mucho más rápido, y en obras de comunidad es a menudo lo que desbloquea una reparación que llevaba meses parada.
Hay un momento en que reparar puntos sueltos deja de tener sentido. Si cada temporal abre una vía de agua por donde el anterior no lo hizo, el problema ha dejado de ser puntual: la membrana ha agotado su vida útil, y entonces lo que toca plantear es la renovar la impermeabilización de la cubierta. Seguir parcheando es gastar dinero cada invierno para volver a empezar.
Cuando llegamos a ese diagnóstico lo decimos claramente, con los años de servicio que le quedan a la cubierta y lo que costaría rehacerla. Después decide el propietario, pero con la información delante.
Las goteras llegan con el temporal y el temporal no mira el calendario. Atendemos avisos las 24 horas, todos los días del año, festivos incluidos.
Revisamos toda la superficie por encima de la zona mojada. Sellar bajo la mancha es la razón más frecuente de que una gotera vuelva.
Documentación fotográfica y descripción de la causa en el formato que piden las compañías, útil también para juntas de propietarios.
Diferenciamos con claridad la intervención de urgencia de la reparación definitiva. Sin vender obra de más ni dejarte con un apaño.
Nos cuentas qué ves y dónde. Si el agua está entrando, salimos en el momento y te decimos cuánto tardamos.
Taponado, sellado provisional o evacuación del agua embalsada. Lo urgente primero.
Con el agua ya cortada, revisamos la superficie completa y te damos el precio de la reparación definitiva por escrito.
Ejecutamos con el material adecuado y entregamos garantía por escrito, más el informe si hay que dar parte al seguro.
No todas las manchas en el techo significan lo mismo, y confundirlas cuesta dinero. Antes de llamar a nadie, mira estas seis señales: sirven para saber si el agua viene de la lluvia, de una tubería o del propio aire de la casa.
Si el patrón coincide con la lluvia, es nuestro trabajo. Si no, te lo decimos y te ahorramos la reparación equivocada.
Es el patrón clásico de la infiltración de agua de lluvia. Entre el aguacero y la aparición de la mancha pueden pasar horas, porque el agua recorre el forjado antes de asomar.
Urgencia: Alta si está activa
La escayola o el pladur acumulan agua y se comban hacia abajo. Un techo cargado puede desprenderse de golpe: hay que drenarlo de forma controlada antes de que caiga solo.
Urgencia: Muy alta, riesgo físico
El anillo oscuro alrededor de la mancha indica que el agua ha entrado varias veces y se ha secado entre episodios. No es una filtración de ayer: lleva meses.
Urgencia: Media-alta
Si cae agua también en días secos, no es una gotera de cubierta: es una tubería. La reparación es otra y empieza por localizar la fuga sin picar.
Urgencia: Alta, pero es otro servicio
Las esquinas frías y el perímetro de las ventanas apuntan a condensación, no a infiltración. Se distingue porque aparece en invierno y no guarda relación con la lluvia.
Urgencia: Media, es otro servicio
Puede ser lluvia batiente entrando por la carpintería o por la fachada, no por la cubierta. Se comprueba mirando si solo ocurre con viento de una dirección concreta.
Urgencia: Media
Si el goteo es constante y no depende del tiempo, lo que necesitas es localizar la avería en la instalación. Si aparece con la lluvia, llámanos y vamos.
Una parte importante de nuestros avisos son goteras que otro ya había arreglado. Casi siempre falla lo mismo: se actuó sobre el síntoma y no sobre la entrada real del agua.
El error más extendido. El agua entra por un punto alto y sale por la primera junta que encuentra, que puede estar a metros de distancia. Sellar bajo la mancha tapa la salida y el agua se abre camino por otro sitio.
Da una tregua de un invierno. La capa nueva no se adhiere bien a una superficie degradada y a la vez impide ver dónde está el fallo real, así que la siguiente reparación empieza a ciegas.
Un sumidero atascado convierte la azotea en una piscina. Con quince centímetros de agua embalsada, cualquier remate correcto acaba superado. Muchas goteras se resuelven destapando un desagüe, no con obra.
El sellado sobre soporte húmedo no agarra. Lo que se hace bajo la lluvia es un parche de emergencia legítimo, pero hay que volver en seco para hacer la reparación buena. Quien no vuelve, deja el problema pendiente.
Aunque se corte la entrada, el forjado empapado tarda semanas en secar y sigue manchando el techo. Si nadie lo explica, el cliente cree que la reparación ha fallado y pica el techo sin necesidad.
Los avisos de gotera no se reparten por igual ni en el mapa ni en el calendario. Saber dónde suele estar el problema en cada tipo de edificio acorta mucho la búsqueda.
Azotea plana y filtración que aparece en el ático o en el techo de la escalera. El origen casi siempre está en el encuentro con el peto, en un sumidero atascado o en el paso de una antena instalada años después.
Faldón compartido entre viviendas. El agua entra en una casa y sale en la de al lado, lo que genera discusiones sobre quién paga. El informe fotográfico del origen suele resolver el conflicto antes que la obra.
Tejado inclinado entre pinos. Las goteras aparecen tras un temporal de viento que ha movido tejas o después de que la pinocha haya taponado una limahoya.
El peor caso: la gotera empieza en octubre y se descubre en junio. Ocho meses de agua sobre el mismo punto convierten un arreglo pequeño en una obra con sustitución de material podrido.
Cubiertas de chapa en patios interiores y falsos techos que ocultan el recorrido del agua. Aquí lo primero es abrir un registro y ver por dónde corre antes de tocar la cubierta.
Los picos son de septiembre a diciembre, con los temporales de levante y los episodios de gota fría. En esos días trabajamos por orden de gravedad: primero donde hay riesgo eléctrico o techo cargado.
Una intervención de urgencia y una reparación definitiva son dos cosas distintas y se presupuestan por separado. La urgencia se cobra por la salida y el trabajo de corte del agua. La reparación depende de lo que se encuentre cuando se pueda mirar con calma.
| Trabajo | Nivel | De qué depende |
|---|---|---|
| Salida de urgencia y sellado provisional | Moderado | Franja horaria del aviso y accesibilidad de la cubierta |
| Reparación de un punto de entrada localizado | Moderado | Tipo de encuentro y estado del soporte alrededor |
| Reparación de filtración con daño extendido | Premium | Superficie afectada y trabajos de saneado necesarios |
| Informe pericial para compañía de seguros | Económico | Se emite como servicio aparte, con reportaje fotográfico |
Si el agua está entrando, llama primero y hablamos de precio después. La visita de valoración no tiene coste.
Sí. El servicio de urgencias en Salou funciona las 24 horas, todos los días del año, incluidos festivos. Es precisamente cuando más falta hace, porque los temporales de otoño suelen descargar de madrugada y en fin de semana. Cuando llamas te decimos con franqueza cuánto tardamos en llegar según los avisos que tengamos en ese momento.
Coloca recipientes bajo los puntos de caída y retira muebles y alfombras de la zona. Si el techo está abombado y acumula agua, es preferible perforarlo con cuidado en el punto más bajo para que drene de forma controlada, porque un techo cargado puede desprenderse de golpe. Corta la electricidad de la zona si el agua está cerca de puntos de luz o enchufes. Y haz fotos de todo desde el principio: te servirán para el seguro.
La salida de urgencia tiene un coste propio que depende de la franja horaria y de la dificultad de acceso a la cubierta, y cubre el desplazamiento y el trabajo de cortar la entrada de agua. La reparación definitiva se presupuesta aparte, una vez localizado el origen, y se mueve en un nivel moderado si el punto está localizado. Antes de empezar te decimos qué vas a pagar por la urgencia.
Depende de dónde esté el origen. Si el agua entra por un elemento común, como la cubierta o la fachada, corresponde al seguro de la comunidad. Si viene de un elemento privativo, como una terraza de uso exclusivo, suele ir por la póliza del propietario. Casi todas las pólizas cubren el daño y la búsqueda de la avería, pero exigen acreditar la causa con un documento técnico, y ese documento lo emitimos nosotros.
Más de lo que la gente espera, y conviene saberlo para no pensar que la reparación ha fallado. Una vez cortada la entrada de agua, el forjado empapado tarda entre dos y seis semanas en secar, según el espesor, la ventilación y la época del año. Durante ese tiempo la mancha puede seguir viéndose e incluso oscurecerse un poco. Por eso no se pinta el techo inmediatamente: se espera a que seque, se sanea lo que se haya desprendido y después se repinta.
Depende de dónde esté el origen, no de dónde salga el agua. Si entra por un elemento común como la cubierta, la fachada o una bajante general, la reparación corresponde a la comunidad. Si el origen está en un elemento privativo, como una terraza de uso exclusivo o una instalación interior, corresponde a ese propietario. El daño causado en la vivienda afectada suele cubrirlo el seguro. Lo que desbloquea el asunto casi siempre es un informe técnico que diga con claridad de dónde viene el agua.
Sí, y en muchos casos es lo más sensato. Si estamos en plena temporada de temporales y la obra buena requiere varios días de tiempo seco, hacemos una intervención de contención bien ejecutada que corta la entrada de agua y aguanta el invierno. Te decimos con franqueza cuánto puede durar y qué queda pendiente. Lo que no hacemos es cobrar un provisional como si fuera definitivo.
Corta la corriente de esa zona en el cuadro y no la vuelvas a conectar hasta que un electricista lo revise. El agua sobre un punto de luz o un mecanismo empotrado es la parte peligrosa de una gotera, muy por encima del daño en la pintura. Nosotros cortamos la entrada de agua, pero la revisión de la instalación la tiene que hacer un instalador autorizado. Si al llegar vemos riesgo, te lo decimos antes de tocar nada.
No, y conviene tenerlo claro. Lo que se hace de noche y bajo la lluvia es un sellado provisional bien ejecutado que corta la entrada de agua, no una reparación con garantía. La definitiva se hace después, con el soporte seco, el material adecuado y sin prisa. Te damos presupuesto de esa segunda fase y decides si la haces con nosotros.
Una vez cortada el agua, casi siempre hay una causa de fondo que conviene resolver. Estos son los servicios con los que se cierra el problema de verdad, y en la página de inicio de Tejasalou Tejados Salou están todos explicados.
No esperes a mañana ni al lunes. Llama y salimos, cortamos la entrada de agua y después hablamos de la reparación definitiva con calma.
Si el agua está entrando ahora mismo, llama directamente: es mucho más rápido que escribir. Si puede esperar a mañana, déjanos el teléfono y te llamamos nosotros.